lunes, 12 de enero de 2015

Rock entre tecnología sanitaria: basado en hechos reales

Toca entrada ligera, alejada de temas sanitarios serios y sesudos. Hoy hablo de música, aunque indirectamente vinculada con la sanidad, concretamente de la tecnología sanitaria. Y es que hoy me he acordado (lo hago a menudo) de una de las mejores sorpresas que me ha deparado mi trabajo como periodista sanitario.Y me ha apetecido escribirlo (más para mí, aunque esto contravenga parte de la filosofía de un blog, ya...)

Corría el año 2006. O el 2007, quizá. Como ahora, ya trabajaba en @diariomedico. Era un chaval con 25 años. El caso es que me tocó viajar, invitado por una gran empresa de tecnología sanitaria, a la presentación de algo relacionado con marcapasos, en Holanda. Fue uno de mis primeros viajes de trabajo e iba algo perdido. Además, viajaba sólo, sin más colegas de otros medios, sólo con la gente de la compañía.

Mis recuerdos del congreso-presentación son algo vagos. Recuerdo que nos alojamos (todo sucedió allí) en un hotel que estaba en medio de un bosque, a unos 20 kilómetros de Amsterdam. Sólo salí de allí para dar una vuelta por la espesura holandesa, ya que fue llegar, asistir a las charlas, cenar, dormir, más charlas por la mañana, y de vuelta a Madrid. Lo mejor del viaje, sin duda, lo que protagoniza este post, llegó por la noche.

Este tipo de viajes (más antes que ahora) siempre tienen algo de programa social. En el caso que me ocupa, tras 'comerme' varias charlas en inglés sobre cardiología y marcapasos, me invitaron a cenar con la gente de la compañía y los médicos que participaban en el congreso (un par españoles, el resto extranjeros). De la cena sólo recuerdo hablar a ratos con un cardiólogo catalán, creo que del Hospital Valle de Hebrón. El gran momento llegó cuando acabó la cena y los organizadores anunciaron una pequeña sorpresa en forma de show.

Me quedé pasmado cuando dijeron que Cesar Zuiderwijk, el batería de Golden Earring, iba a deleitarnos con una especie de jam session, unos cuentos solos de batería, algunos ritmos propios y alguna imitación de los grandes baterías de la historia del rock. Para quien no conozca a Golden Earring, es un grupo de hard rock holandés, nacido en los años 60 y con cierta popularidad en los 70 y los 80. Su canción más conocida es Radar Love. Muchos la habréis escuchado, aunque quizá en la versión que White Lion hizo en los 80.

 Vídeo del Radar Love de Golden Earring. Clasicazo

 Y la versión, casi más onocida que la original, que hizo White Lion.

Zuiderwijk tocó un rato. Hizo el solo de Radar Love. Y luego empezó a imitar la forma de tocar de los grandes. Pasó un rato en plan "así tocaba John Bonham; así Keith Moon; así Gene Krupa; así Ian Paice...". Yo estaba alucinado. No es que fuera mi ídolo, ni Golden Earring mi grupo favorito. Pero era un apasionado del rock, especialmente del hard rock y del heavy metal. Y aquello no pegaba en ese viaje de trabajo; ni en lo más remoto me habría imaginado algo así. por cierto, que Golden Earring no hacían heavy, pero eran amigos y una gran influencia de Steve Harris, bajo de Iron Maiden, que sí son mi grupo favorito. Casi nada para un chaval de 25 años perdido en un viaje de trabajo sobre las posibilidades de los marcapasos de última generación.

Recuerdo haberlo comentado al médico del Valle de Hebrón, que, por supuesto, ni conocía al grupo. Pero date que su hijo de 18 años era un fande Iron Maiden. Cuando supo que estaba tocando enfrente de él un batería que era amigo de Stve Harris, cogió el móvil y llamó a su hijo. Le dio un alegráón, casi tan grande como el que me estaba llevando yo.

El señor Cesar Zuiderwijk.
Y, sí, le vi en directo en un pequeño congreso de tecnología sanitaria...
 

... y encima Zuiderwijk es amigo, y Golden Earring una de las grandes influencias,
de Steve Harris, bajo y fundador de Iron Maiden (mi grupo favorito).
Zuiderwijk acabó. Sin pensarlo, me levanté y fue a saludarle. Cruzamos unas frases, le dije que Radar Love era una maravilla y que Steve Harris era buena parte de mi biblia musical. Y, para rematar la faena, esa noche subí a mi habitación con una de las tuercas de uno de los platillos de la batería que Zuiderwijk había utilizado para amenizar la velada. Estaba tan emocionado que, la verdad, no recuerdo si se soltó y la cogí, si me la dio él, si la robé... No soy muy mitómano ni fetichista, pero aún guardo la tuerca. Y el recuerdo de esta historia, que sé que es muy simple, pero que es de las mejores de mi vida. Soy así de simple ;)

Mira tú que manera de hacer un post de música y tecnología sanitaria ;)

viernes, 9 de enero de 2015

Año de elecciones: ladrillo y ¿mejoras en personal?

Año de elecciones, autonómicas (en 13 comunidades) y generales. Coincide con año de presuntos brotes verdes (más macroeconómicos que otra cosa), pero es cierto que todas las autonomías (menos Aragón) han aumentado su presupuesto sanitario para 2015, frente al de 2014. La media de aumento de fondos de un año a otro supera el +2 por ciento, aunque varias regiones aportarán este año entre un 5 y un 10 por ciento más de dinero para la sanidad. Otras, sin embargo, crecen por debajo del 1 por ciento.

Evolución de los presupuestos sanitarios autonómicos entre 2014 y 2015, según datos publicados
por elMinisterio de Hacienda. Elaboración propia de @diariomedico.
El informe completo de Hacienda, aquí
 

Se mezclan tres cosas. La necesidad de seguir mostrándose muy cauto al gastar (Montoro acecha), cierto optimismo por la subida presupuestaria y la necesidad de atraer votos a corto plazo. ¿Por qué van a optar las autonomías? Visto sus planes (aún sólo esbozados) para este año, y según lo que ya se ha dejado ver en 2014, vuelve un viejo amigo que llevaba años apenas dejándose ver: el ladrillo. Casi todas las autonomías, conscientes de que, tradicionalmente (¿erróneamente?), construir se asocia con la fidelidad del usuario-votante, van a impulsar insfraestructuras en forma de nuevos hospitales y centros de salud o, en su defecto, de ampliaciones, remodelaciones y mejoras de los ya existentes.

Aquí, parte del repor que hizo mi compañera @jarreth47 hace unos meses, mostrando que ya el año pasado los gestores desempaolvaban el ladrillo. En 2015 parece confirmarse esta vía.
Enlace a una noticia que hice a finales del año pasado, cuando se habían presentado la mayoría de presupuestos autonómicos. Vistazo a lo que prevén gastar, cómo y dónde, las autonomías en 2015

Esta vía, la del ladrillo sanitario, sigue atrayendo a los políticos que gestionan la sanidad. Pero no siempre es oro todo lo que reluce. Construir hospitales y centros de salud puede ser un arma de doble filo: frente a mejorar la oferta y la calidad, cabe pensar si se hacen demasiados, donde no se necesitan, si interfieren en el circuito asistenial de los ya existentes... Esta semana se ha producido un buen ejemplo de esta tendencia. El presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, se jactaba de ser la región europea que ha construido más infraestructuras sanitarias de toda Europa. Esto puede ser bueno, pero lo hacía sin explicar cómo. Aún se usa el mensaje de que cantidad es calidad. Y no siempre...

140 caracteres para sacar pecho, pero falta el contexto: ¿Eran necesarios y han sido útiles?
No digo ni que sí ni que no, pero alardear de ser 'el que más' tiene doble filo.

La ligera bonanza económica sanitaria en 2015 tiene otro objetivo político, éste, en principio, más enfocado a contentar y reconocer ya no al votante-usuario, sino a los profesionales. OPE, carrera profesional, recuperación de pagas perdidas... son algunas de las pinceladas que varios consejeros autonómicos han prometido para este año. Valencia, por ejemplo, recuperará al cien por cien los complementos retributivos. Cantabria fue la primera comunidad que, en diciembre, anunció la recuperación de la carrera profesional para todos los sanitarios, una medida que casi todas las comunidades habían paralizado desde 2010. Valencia, Aragón y Asturias también han prometido hacerlo.

La vuelta de las OPE es otro de los signos de posible recuperación económica -que pueda afectar a la sanidad-. Muchas autonomías (Galicia, Andalucía, las dos Castillas, Murcia, Aragón, Madrid, C. Valenciana, País Vasco...) ya han anunciado, o están negociando, la realización este año de ofertas públicas de empleo. Otras -pocas-, como Andalucía, prometen mejoras salariales para sus sanitarios, y algunas más, como Asturias, Castilla y León, Aragón y Madrid, han anunciado nuevas interinidades.


Cuadro elaborado por Diario Médico como parte de una noticia de @nuriaMT. Las autonomías prometen y teóricamente presupuestan OPE, interinidades, recuperación de la carrera profesionaly alguna mejora salarial

Volviendo a las infraestructuras, por concretar, entre las apuestas de las autonomías para 2015 (y años siguientes), se pueden citar muchos ejemplo (prometidos y presupuestados): el nuevo Hospital de Toledo, la finalización de obras del Marqués de Valdecilla en Santander, el Hospital del Sur en Tenerife, el nuevo Hospital de Ronda en Málaga, la reactivación de la renovación del Complejo Hospitalario de Salamanca, el Hospital (público-privado) de Vigo, el Hospital de Don Benito en Cáceres, nuevas UCI en el Complejo Hospitalario de Navarra... Todo ello aliñado, en muchas autonomías, con nuevos centros de salud, el remozado de otros ya existentes, la aparición de nuevos consultorios locales...

Toca esperar, ver si se cumplen las promesa, si son para bien, y cómo influyen en las elecciones. Si en el proceso sale ganando la sanidad, bienvenido sea, pero...¿y si no?





viernes, 2 de enero de 2015

2014: Biotecnología, Ébola y divulgación científica

El año pasado sucedieron mil cosas. Me quedo con tres para esta entrada, bastante representativas de mi periplo por 2014, concentradas en tres conceptos.

El primero es Biotecnología. Llevo ocho años escribiendo sobre el sector, en su vertiente sanitaria, y uno le coge interés y cariño a partes iguales. Conozco a su gente y sus interioridades, y me une a él una relación algo más que laboral. Lo siento en una pequeña parte como mío, si se me permite la hipérbole egoísta. Hablo del sector porque 2014 ha sido el Año Español de la Biotecnología, algo de lo que ya hablé en este post anterior. Por lo que sabemos hasta ahora (la onomástica dará aún coletazos en 2015), mucha divulgación, algún progreso en ayudas económico-financieras por parte del Gobierno y algo de implicación política (impulso del Congreso de los Diputados y de los grupos políticos con unanimidad con esta declaración), más la presencia de grandes líderes políticos en el Congreso BioSpain) hacen esbozar una media sonrisa en un año especial, pero bastante difícil, para el sector. La impresión generalizada es que ha llegado a un punto de no retorno: o pega el empujón definitivo y se consolida, o...

La exministra Mato, el presidente de la Xunta de Galicia, Núñez-Feijóo, el exconsejero de Sanidad de Madrid, J. Rodríguez, el coordinador de Sanidad del PP y consejero de Castilla-La Mancha, Echániz... Asistieron al congreso BioSpain 2014. Empujón político, informativo y de visibilidad al sector.

El segundo concepto es negativo: Ébola. A los periodistas nos supuso unas semanas (la primera, en especial, tras conocerse el contagio de Teresa Romero) muy duras, con jornadas larguísimas y poca facilidad para informar. Aprendí bastante, debatí más (con colegas de profesión y profesionales sanitarios) y saqué en regusto amargo por la cobertura mediática "informativa" que le dimos los medios (de esto también hablé en esta otra entrada). Mal ejemplo de periodismo, con sensacionalismo, errores y despreocupación por temas tan importantes como el derecho a la intimidad, la protección de datos, la vida privada o la gestión clínica. Trabajo en un medio sanitario especializado, lo que supone una cobertura, afortunadamente, muy distinta a la de los medios generalistas (periódicos, radios, teles, web...). Suspenso para buena parte del periodismo español. Una pena, de verdad.

Comunicado que lanzó el Hospital La Paz-Carlos III sobre la relación entre comunicación, información, labor clínica y protección de la intimidad. Es sólo un ejemplo de todo lo que se hizo: para pensar.

El tercer concepto es Divulgación Científica, y, en parte, está unido al primero, biotecnología. Me he metido más a fondo en este mundo a lo largo de 2014. No se me da muy bien divulgar, en parte porque me falta la especialización (uno es "sólo" periodista) y porque uno no tiene el don natural de comunicar fácilmente, pero me he hartado de leer al respecto y de intercambiar impresiones con científicos capaces de hacer llegar a la gente de a pie su complejo día a día. Muy contento, por cierto, de dos reconocimientos, los que me dieron Asebio, por ayudar a la divulgación de la biotecnología en redes sociales, y en el Instituto Roche, por informar sobre medicina personalizada.

Más ingredientes: el programa Órbita Laika, que está funcionando muy bien en el prime time de los domingos en la 2 de TVE, mezclando humor y ciencia para (casi) todos los públicos. Un acierto y un alegría. Y, sí, también de esto escribí en 2014, llegando a sugerir un Órbita Laika sanitario. Y un último apunte que une el primer y el tercer concepto: muy orgulloso de formar parte del grupo de amigos y colegas que este año hemos fundado la Asociación de Comunicadores de Biotecnología (aCb). En 2014 nos hemos presentado y nos hemos organizado: en 2015 se nos verá mucho más.
Una de las mejores noticias de final de año: Órbita Laika. Humor y, lo más importante, ciencia en prime time.
Otra televisión es posible


El menda moderando hace unos meses una de las mesa redondas en la presentación de la Asoiación de Comunicadores de Biotecnología (aCb). Con gente del CSIC, Asebio, Febiotec y Sebiot. Un lujo y un placer.


Dicho todo esto, espero seguir hablando mucho este año del primer y tercer concepto. Del segundo, espero mentarlo poco; si acaso, para hablar de vacunas y erradicación.

Muy feliz 2015

sábado, 20 de diciembre de 2014

Hepatitis C, primer caballo de batalla sanitario para el nuevo ministro

Segundo post en una semana sobre hepatitis C. Si hace unos días escribía un primer vistazo sobre el nuevo ministro (que esta semana tuvo un bonito gesto con los periodistas, saludándoles uno a uno y presentándose) y su primer desliz, Ministerio y acceso y uso de nuevos fármacos en esta enfermedad me sirven de nuevo como protagonistas. Parece que este tema se convierte en el primer caballo de batalla sanitario del nuevo equipo ministerial.

Y es que la Asociación Española de Estudio del Hígado (AEEH) -representa, según su página web, al 90 por ciento de hepatólogos del país- lanzó el viernes un durísimo comunicado contra Sanidad, señalando, además de arremeter contra los IPT, que sus recomendaciones sobre los nuevos fármacos para hepatitis C (simeprevir, sofosbuvir...) están obsoletas, no tiene evidencia científica, excluyen a muchos grupos de enfermos y van contra la salud. Casi nada: de los comunicados más duros y directos que he visto. Así lo conté el viernes.



Comunicado de la AEEH. El final da una idea de su crítica: "la AEEH se ve obligada a recomendar explícitamente a sus asociados NO seguir las recomendaciones incluidas en el documento ministerial".


Sanidad tiene previsto reunirse en breve, a ser posible esta misma semana, con la sociedad, para aclarar el debate y acercar posturas. Ojalá de esta reunión (que igual debería haberse producido antes) salgo algo positivo.
El caso es que el enlace del comunicado delviernes de la AEEH a las recomendaciones del Ministerio estaba roto (ya está solucionado). Cuando acudí al web de Sanidad para leer las recomendaciones y busqué en la sección correspondiente, vi que el documento, el que la AEEH criticaba en su comunicado, se había actualizado esa misma tarde [Aquí, el texto actualizado el viernes]. Matizaba alguna de las cuestiones criticadas por la AEEH, aunque el Ministerio no me aclaró el porqué de la actualización (¿respondía al comunicado o era una revisión ya prevista?). La AEEH no sabía nada de la nueva versión (que, por cierto, según me dijeron poco después, tras darle una primera lectura, apenas cambia frente a la versión anterior).


Sanidad actualizó las recomendaciones que critica la AEEH este viernes, mismo día del comunicado de los hepatólogos. Pese a ello, mantienen sus críticas.

Así, de momento, y pese a la nuva versión de las recomendaciones, los hepatólogos mantienen sus críticas. La reunión con el Ministerio debería aclarar posturas. Habrá que ver si las recomendaciones vuelven a actualizarse, incluyendo peticiones de la AEEH, o si permanecen como ahora, lo que, en principio, provocaría que la sociedad siguiera llamando a sus asociados a desobedecerlas. Cosa que, por cierto, deja una situación poco grata para Ministerio, profesionales... y pacientes

martes, 16 de diciembre de 2014

Primeras pinceladas del nuevo ministro

Alfonso Alonso, sustituto de Ana Mato al frente del Ministerio de Sanidad, lleva apenas dos semanas como ministro. Espero escribir un post más largo y sesudo cuando lleve más tiempo y se le pueda valorar mejor, pero no me resisto a dar unas pocas pinceladas de lo que deja entrever y de sus primeras apariciones.

Lo primero parece positivo, sobre todo para mi negociado, el periodismo. Tiene fama de no ser del palo de Mato (no aparecer, no hablar, no mostrarse) y tiene más facilidad de palabra y de oratoria que su predecesora. En la toma de posesión de su segundo de abordo, Rubén Moreno (que, dicho sea de paso, es cercano a los medios, accesible y aficionado a las redes sociales), el ministro habló sin tensiones, incluso entre risas y algún chiste, y dejó una impresión de no querer meterse en el caparazón del que se valió Mato. Es una mera impresión que, espero, se vaya confirmando.

Dicho esto, en su primera aparición en el Congreso, la semana pasada, me dejó con las ganas. Esperaba algo más, nada muy lejos del guión ni fuera del tiesto, pero se limitó a repetir los clásicos y los mantras que hizo suyos Mato (la deuda heredada, la sanidad pública, universal y gratuita, los prados que no pagan copago...), y dejó la sanidad en un segundo plano, tras los servicios sociales, que, junto a la igualdad, y la familia, parecen ser sus prioridades. Quizá se hizo un pequeño lío de palabras con los conceptos eficaz y eficiente, pero poco más hay que decir: era su primera intervención y no cabe llegar apenas a conclusiones.

Ana Mato quiso vivir en un caparazón informativo, y su segunda, Pilar Farjas, no la contradijo. Alfonso Alonso, por su trayectoria previa, alguna pista que ha dejado desde que es ministro, y por contar con un segundo como Rubén Moreno, accesible y amante de las redes sociales, parce querer mostrarse más abierto.

El caso es que Alonso se ha estrenado hoy en el Senado, y sí ha dejado algo más. Ha vuelto a dejar lo puramente sanitario en un lugar poco preferente, insistiendo en su apuesta por lo social, pero ha respondido a las críticas de la oposición con algo más de personalidad que la que, a mi juicio, mostraba Mato (eso sí, sin salir del manido lenguaje del toma y daca político, algo achacable a todos los representantes de la Cámara). Pero lo más destacado ha sido su primer patinazo.

Puede haber sido un olvido, un asesoramiento previo mejorable, un desliz, un exceso de confianza (la sanidad le es totalmente ajena)... El caso es que, preguntado por el acceso a nuevas terapias en hepatitis C (con protagonismo del sofosbuvir y del debate financiación-precio que le precede), ha desaprovechado una oportunidad de salir fácil del paso, apuntándose un tanto. Me explico: el Ministerio ha decidido hoy aprobar la financiación de un nuevo fármaco, el dacatlasvir (que sigue a los ya financiados -con posibles lagunas de acceso- sofosbuvir y simeprevir), y Alonso lo ha citado en su discurso.


Continúo. Pero la buena noticia del nuevo fármaco financiado, que podía haber quedado como el mensaje principal de su comparecencia, ha quedado ensombrecida por un jardín en el que se ha metido. Ha dicho que España es el país que más acceso permite a las nuevas terapias en hepatitis C (lo cual podía haber pasado como brindis al sol aceptable), pero ha añadido que, junto a Bélgica y Luxemburgo, es el único país que financia estas nuevas terapias, poniendo el sofosbuvir como ejemplo más conocido, por mediático. Y ahí ha venido el lío. Las redes sociales, el background que tenemos los periodistas especializados, y un par de llamadas a las fuentes adecuadas, han puesto a Alonso en evidencia: no sólo esos tres países financian el sofosbuvir. De hecho, la lista es larga: Alemania, Francia, Reino Unido, Suecia, Dinamarca, Finlandia, Italia, Portugal...

Nada escapa al ojo 2.0...
Fragmento de algunas de las respuestas al tuit con la afimación del ministro

No es cuestión de hacer mucha sangre. Más que como crítica a Alonso, lo explico como ejemplo de lo desacertado de la política de comunicación, información y asesoría de cara al exterior que el Ministerio muestra últimamnte. Un ministro ajeno al sector, en su primera comparcencia en el Senado, haría bien en evitar estos fregados. Salvo que se vea capaz de lucirse y meterse en el bolsillo a la Cámara, debe hacer un sota, caballo y rey, por mucho que nos defraude a los periodistas, en sus primeras apariciones. Incluso pasar inadvertido. Y, si cuenta con un as en la manga, como sucedía hoy con el del nuevo fármaco aprobado, ceñirse a ello y salir airoso de la comparecencia.

Desde la barrera se ve todo muy fácil, y quizá se ven deslices cuando sólo hay el día a día político, pero para eso uno no es ministro, sino un simple ciudadano, periodista y bloguero...




lunes, 8 de diciembre de 2014

¿Y un 'Orbita Laika' sanitario?



Anoche se estreno el la 2 de TVE el programa de divulgación científica y humor Orbita Laika, promovido por la Fecyt y dirigido por mimesacojea. Aquí puedes ver el primer capítulo: es recomendable. Estamos de enhorabuena: funciona, es ameno, interesante, y cuenta con colaboradores de altura (América Valenzuela, Antonio Martínez Ron, Clara Grima, José Cervera...) Acerca la ciencia al público, la hace comprensible, culturiza y hace pasar un buen rato. Por cierto, fue TT, muchas veces por delante de Gran Hermano. A veces la vida nos deja ver que aún tiene posibilidades…

Pero este post no va de las bondades de Órbita Laika. Hoy se me ha ocurrido una idea peregrina. ¿Y un programa tipo Orbita Laika para divulgación sanitaria? Lo he pensado lo justo para escribir este post. Intuyo que sería más complicado y que habría que dar con un formato que llegara al público, pero creo que cabría cierta posibilidad de éxito. Que nadie tome cuanto hay aquí escrito como propuesta ya moldeada, sino como una sugerencia apenas esbozada. La idea es que tuviera financiación pública. Que se emitiera en la televisión pública. Y que estuviera en el ajo @sanidadgob. No se parecería, por cierto, a los programas ya existentes de consejos médicos y (supuesta) información sanitaria. Y, sí, se me ocurren muchas trabas para que esta idea llegu a buen puerto, sí, pero éste es un post idealista...

La idea que me ronda la cabeza sería algo así: explicar qué es el SNS en el día a día y de a pie, solucionar dudas y explicar cómo podemos sacarle el mejor partido. Dicho así quizá suena aburrido. Lo reformulo. El programa debería bajar al barro y tratar temas muy concretos, de forma amena y sencilla, descubriendo al gran público qué hay tras la compleja maquinaria del sistema nacional de salud. El usuario (todos) se encuentra día a día con cosas que no comprende del SNS, cómo aboda la salud y la medicina... La TV también puede servir para explicárselo, digo yo. Aunque, insisto, habría que pulir la forma para que tuviera sentido como programa televisivo de divulgación, creo que podrían tratarse temas interesantes (y muchas veces desconocidos) para el público-paciente. ¿Cómo? Eso ya lo dejo a los expertos: divulgadores, profesionales, guionistas, productores… Lo dibujado ayer por Orbita Laika sería buen espejo en el que mirarse. (Aquí, una crítica del programa de ayer, obra de Javier Salas, de Materia - El País)

Así, a vuelapluma, y de forma ecléctica, se me ocurren temas que me interesaría ver (bien) tratados en este hipotético programa. Seguro que sobran muchos, que no son los mejores....pero, si la idea cuajara, ya 'nos' encargaríamos de seleccionarlos correctamente. Por ejemplo: cómo funcionan los cuidados paliativos, uso prudente de fármacos –antibióticos-, pros y contras de la tecnología sanitaria, medicalización de la sociedad, implicación de la industria en el desarrollo de fármacos, cómo trabajan los medicamentos en el organismo para curar enfermedades concretas, qué medios especializados en salud y sanidad existen, cuánto cuesta una operación quirúrgica y qué recursos consume, cómo funcionan los entresijos de la atención primaria, cómo trabaja una residencia de ancianos, qué diferencia la medicina pediátrica de la adulta, qué temas sanitarios se tratan en política (y cómo), qué es y para qué (no) sirve la homeopatía, qué patologías menores, comunes y cíclicas no necesitan tratamiento –catarro vulgaris-, qué papel general juga la enfermería y la botica en el día a día sanitario, qué beneficios tienen las vacunas, por qué el número de camas hospitalarias no es per se un indicador de calidad, qué factores de riesgo se relacionan con qué enfermedades, qué 'remedios de las abuelas' no sirven para nada, qué se estudia en la carrera de Medicina, cómo se realiza la investigación sanitaria, qué es publicar un paper, patentar una molécula o desarrollar unas spin-off sanitaria, qué son los fármacos biológicos, qué es y cómo funciona la quimioterapia, qué es privatizar un hospital, qué son loas AINE y para qué sirven, qué es la prevención primaria, secundaria, terciaria, cuaternaria…

Hasta se me ocurren colaboradores para que el programa funcione. Profesionales, divulgadores, periodistas, comunicadores, perfiles 2.0… Echo un ojo a mi TL y veo a gente cuyo perfil (o similares) cuajaría en este hipotético programa (aunque para salir en TV y convencer hay que tener madera): Vicente Baos, José Luis de la Serna, Mónica Lalanda, Álvaro Sánchez León, Ana dePablo, Javier Padilla, Conxita Tarruella, Emilio de Benito, Miguel Ángel Máñez, Amalia Arce, Jesús Méndez, Xavi Granda… 

Lo dicho, una idea peregrina y poco desarrollada. Pero la veo...

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Debates en twitter. De médicos, periodistas, periomédicos y mediperiodistas

Que las redes sociales amplifican no es nada nuevo. Esta semana quedó más que demostrado con el encendido debate tuitero en torno a un artículo publicado en un medio generalista, que hablaba sobre "Ocho pruebas médicas que el paciente no debería (ojo el 'debería') retrasar más". El artículo, aquí. Lo primero, leerlo.

El inicio de la polémica...


El debate comenzó con críticas al enfoque del artículo, por cómo lo proponía la periodista, y por las fuentes con las que había contado. El primero de mi TL que, creo, habló de ello, fue @asanleo (que luego, sabiamente, habló de la idoneidad, o no, de continuar el debate en twitter). Yo, como mucha más gente, lo moví, intuyendo que generaría debate (no me equivoqué, llovieron respuestas y comentarios). Muchos internautas, la mayoría médicos y sanitarios muy activos en twitter y en el 2.0 (por citar algunos: @mlalanda, @javierpadillab, @raulcalvorico, @cecilicp), comentaron y/o criticaron su fondo y forma, por varias razones: promover el sobrediagnóstico y la medicalización, valerse de fuentes con posible conflicto de interés y provenientes sólo del sector privado, y por confundir al lector. Otros, menos según mi percepción, criticaron el ataque al trabajo de la periodista. Aunque tengo mis intuciones y mi opinión, no soy experto en la materia, así que no me metí demasiado: leí y pensé mucho, eso sí. Y m salió este post.

Algunos tuits sobre el artículo, vía @javierjdiaz.
El intrusismo profesional entre médicos y periodistas, a debate

Como periodista sanitario, pensé, incluso antes de ver cómo avanzaba el debate, que el lector podía criticar cierto sesgo y falta de fuentes en el artículo, por lo que podía generar cierto rechazo. Como todo lo que escribimos los periodistas, creo que era mejorable. Dicho esto, el debate-crítica se encauzó por vías que no sé si son las más adecuadas. La indignación de los sanitarios llegó hasta la periodista, que entró al trapo, con razón por alusiones. La disputa se calentó y se produjo en un medio abierto y poco dado a facilitar respuestas plenas. No pongo ni un pero a todo lo que se dijo, porque para debatir hay que poner todas las cartas sobre la mesa, (primó el respeto, aliñado con vehemencia), pero me genera dudas si twitter es el mejor medio para que ese debate dé frutos positivos. No sé si los está dando, de hecho.

Me quedo con el mensaje de que muchos clínicos (seguro que no todos, dejo caer) piden más y mejor prevención cuaternaria, frente a la prevención primaria. Creo que los periodistas deberíamos tomar nota de muchas de las sugerencias que le han hecho llegar a la colega (todos nos equivocamos, con consecuencias), pero también que el tono de las críticas fue quizá excesivo, con un canal no del todo inapropiado.

¡Pio, pio, fight!
No fue el caso que me ocupa, pero creo que una de las limitaciones de twitter
son los debates encendidos que precisan de calma y de muchas y claras explicaciones.
Twitter, genial para abrir debates, menos para desarrollarlos, y aún menos para finiquitarlos.
Y en abierto, según qué caos, no se yo...

Más allá del mero debate y de este ejemplo particular, surgen reflexiones (gustan o no, como quedó demostrado en uno de los subdebates que se generó...)como las de @javijdiaz, que se pregunta en su blog, entre otras cosas, si el periodista puede o debe hacer de médico, y viceversa.

Otro debate que se me ocurre es cuáles son las fuentes válidas y mejores. La práctica se resiente porque la teoría no está del todo clara para todos, aunque sé que muchos la ven prístina. Suele pasar que las fuentes son heterogéneas, y hasta contradictorias. La medicina y la salud tienen verdades universales, pero también lo contrario. Si llamas a un presidente de sociedad científica, a un gerente sanitario, a un médico de primaria, a un especialista, a un clínico de 30 años, a uno de 62, a un sanitario de la pública, a uno de la privada, a un médico con formación continuada, a uno sin ella, a uno de una mutua, a un -presunto-pope, a un clínico un pueblo pequeño, a uno de un hospital primario, a uno que colabora con la industria, a uno que nunca... Quizá no te digan lo mismo sobre un mismo tema, y quizá te digan hasta lo contrario. Lo digo por experiencia.

¿Sobrediagnosticamos? ¿Hay acuerdo clínico? ¿Cómo queda reflejado en los medios?

A veces he tenido que escribir sobre la ideneidad, o no, de hacer x o y prueba, y a qué edad, cómo y por qué, y los clinicos no siempre se ponen de acuerdo. Pasa con las vacunas, con los cribados...y hay que añadir a esta dicotomía la industria y los posibles conflictos de interés de los médicos que colaboran con ella (colaboración que, creo, debe darse, pero con mayor transparencia). Lo mejor es consultar todas las fuentes, y plasmarlo, pero, como lector de a pie y como periodista medianamente especializado, ¿te fías de la opinión A o de la B? ¿Y si hay una C?

Ambas, o las tres, parecen válidas a primera y segunda vista. Sé que hay que echar una tercera y una cuarta, pero las fronteras no siempre están tan claras para todos. Ante esto, una posible solución es tener mucha prudencia y cierta desconfianza. Citar a A, citar a B, y, salvo excepciones, no siempre decir que A vale y que B no. Dar voz a todos y, como periodista, salvo que se trate de un entrecomillado, evitar los 'debe' y elegir mejor los 'puede.

Acabo con otro clásico debate del periodismo, que enronca con este post y el artículo que lo desencadena: ¿Yo informo o formo? Mi respuesta es la primera opción, desde luego, aunque la segunda pueda llegar por añadido y, en principio, sin que yo deba hacerme responsable si he hecho bien mi trabajo. Ejemplo: "Fumar aumenta el riesgo de sufrir cáncer". Informo. Si quien lo lee decide dejar de fumar, o fumar más, o menos, o transmitir el mensaje, u ocultarlo... ya no es cosa mía. Luego está lo de desinformar, sí...Ésa es otra (o la misma...) historia

Mal...
Mejor (y a seguir leyendo más allá del titular)