domingo, 3 de enero de 2016

Un repaso cualquiera al 2015

Vamos con el consabido repaso del año. Sí, llego tarde, perfecta metáfora de mi relación con este blog desde hace meses. No me da la vida, como conté en mi último post del año.

He empezado 2016 como acabé 2015, desordenado, así que este post va a ser una mera enumeración de algunas cosas, sólo algunas, que me marcaron el año pasado. Me dejaré muchas, claro, pero es lo que tiene escribir un post a vuelapluma, algo que también tiene su gracia.

La aparición de Principia, un magazine de divulgación cultural y científica, confirma el buen estado de la comunicación en ciencia en los últimos años, como ya conté en esta entrada. La gente de Principia, comandada por @eroyuela, ha tenido, además, la gran idea de publicar también Principia Kids, destinada al público infantil. Ambas las tengo en casa y puedo dar fe de que merecen la pena. He puesto mi granito de arena siendo mecenas del proyecto, así que la satisfacción es doble.

Haceos con ellas. Merecen la pena

Mi premio a la mejor novedad bloguera del año 2015 es para @RaulCalvoRico, que empezó el 1 de enero del año pasado a nutrir su Medicina en la cabecera con emotivas historias del día a día de un médico de Familia que te llegan muy dentro. Más que recomendable.

No puedo dejar de hablar de la paliza que nos dimos mi compañera @lauragibanes entre noviembre y diciembre y yo con el especial pre-elecciones generales en @DiarioMedico, que cristalizó en mil acciones que podéis ver en los hashtag #EleccionesDM y #MiPrioridadEnSanidad. Sudamos tinta y conocimos bien nuestros límites, pero quedó chulo. Muchos nos ayudaron a que el trabajo luciera. Gracias.

Mi disco del año 2015, y son muy subjetivo e imparcial, es el último de Iron Maiden. Una maravilla, a la altura de algunos de sus discos ochenteros, y sin dudo el mejor de este siglo, compitiendo con su Brave New World de 2.000. El tiempo dirá si llega a pisarle los talones a sus Powerslave y Number of the Beast. Por supuesto, ya tengo mi entrada para verlos en Madrid dentro de unos meses.

 Tears of the clown, del Book of Souls de Iron Maiden. 
Dedicada, por cierto, al fallecido Robin Williams.

Más música, en este caso en directo. Por fin vi a los Kiss, en el Palacio de los Deportes de Madrid. Una menos en la lista de grandes del rock duro pendientes (no me quedan muchos...). ¿El concierto? Bastante bueno, pero, salvo algún pasaje, no me emocionó como me esperaba. ¿Mereció la pena? Claro.

Kiss y su Rock and roll all nite

Como siempre, he leído mucho pero menos de lo que me hubiera gustado. Ha sido un año de trilogías: me he leído La Trilogía del Baztán, que va de más a menos y finalmente no me ha dejado un gran poso, y Millennium, que me ha tenido pegado al ebook y que me parece un señor best seller, un par de escalones por encima de la mayoría de sus homólogos superventas.

También me leí, meses antes después de su muerte el pasado 28 de diciembre, la autobiografía de Lemmy Kilmister (cantante de Motörhead), un desenfreno en toda regla bien aliñado con algo de culturilla musical.

Vaya pérdida la de Lemmy.
Una forma de conocer su desquiciada vida durante 70 años

En abril del año pasado estuve en el Congreso de la ANIS, Asociación Nacional de Informadores de la Salud (@anisalud), en Oviedo. Estuvo muy bien, la verdad. Mucho curro de día y buen networking nocturno cerrando algún que otro bar. Aquí os dejo la mesa redonda en la que participé, en la que hablamos de medios de comunicación y crisis del Ébola.

Hablando en Oviedo, con la gente de la ANIS, de cómo se reflejó en los medios la crisis del Ébola.
No estuvimos muy afotunados, vaya. 

Poco cine he visto. Con lo que yo era. Me quedo con esa pequeña maravilla que es Inside out, de la gente de Pixar. Por cierto, que hace unas semanas sacaron un corto que continúa una de los orgumentos de la peli original. Para variar, genial.

Riley's first date. Échate unas risas...

No puede faltar en este post todo el tiempo que me ocupó en 2015 la Asociación de Comunicadores de Biotecnología (@acbiotecnologia). Hicimos nuestro primer congreso nacional y salió bastante bien, la verdad, dentro de nuestras posibilidades. Puedes leer aquí un resumen de cómo fue, vía @lluismontoliu y @jcestebans. Ya que se movió bien por redes sociales, también hicimos un storify, vía @itato. Mucho por hacer para este año. Ganas de seguir dándole vida a la AcB.

Para acabar, dejo un enlace a uno de los temas de curro que más me gustó hacer en 2015, sobre hashtag sanitarios y su alcance. Lo podéis leer aquí en Diario Médico y también podéis echar un ojo al post que dejé el respecto.  

Huelga decir que en 2015 hice muchas más cosas, y que me pasaron otras tantas más. Escuchar las primeras palabras de un peque y ver sus primeras caídas al intentar andar no tiene precio, claro. Vivir con una recién estrenada periodista freelance autónoma (que, además, tiene un alter ego 2.0 y se desdobla en @cibermadres y en este blog), tampoco. Pero hasta aquí llega este post... A darle duro al 2016.