martes, 9 de julio de 2013

Tras el Informe Asebio: ¿Farma versus Bio?

Saludos de nuevo. No puedo dejar de comentar aquí algunas de las cuestiones que escuche hace unos días en la presentación del Informe Asebio, que ocupó buena parte de mi TL (admito que esta entrada poco tiene que ver con tuiter...la próxima estará muy, muy relacionada). Pero soy fan de la biotecnología y de su gente, le tengo cariño al sector y no puedo contenerme ;)

La cita, en la sede del CSIC en Madrid, pasaba por ser un momento distendido para el sector, y así comenzó, pero unas palabras de María Luisa Poncela, secretaria general de Ciencia, Tecnología e Innovación en la Secretaría de Estado de I+D+i, sembraron alguna duda y dejaron algunas caras ojipláticas. Entre ellas, la mía. Para quien quiera leer la crónica que hice para Diario Médico, aquí la dejo.

Aquí puedo ser más informal. Poncela presidió la mesa redonda posterior a la presentación del informe y, lejos de echar flores al sector biotecnológico en la que es su cita anual de referencia, dejó caer algunas perlas que afilaron las plumas de los medios presentes. Recuerdo mirar a mis colegas periodistas y preguntar, con la mirada y de palabra, ¿de verdad que ha dicho eso? Cuando lanzó al aire la pregunta "¿Tienen futuro las empresas biotecnológicas si no entran en ellas las farmacéuticas?", el auditorio puso cara de pensar si ésas eran las palabras más adecuadas en un acto pensado para dar lustre al sector. Yo me acordé de los Burning y su Qué hace una chica como tú en un sitio como éste...

Inciso: Los Burning, uno de los grupos españoles de rock que más ha transmitido con sus canciones: pelos como escarpias con este Como un huracán.


Retomo. Habría quedado mejor decir que las Farmas tradicionales y las biotecnológicas cada vez colaboran más, que ya no son mundos diferenciados, que la una se oporta a la otra con reciprocidad... Pero Poncela prefirió meter el dedo en la llaga. Las adquisiciones de pequeñas biotecnológicas por grandes Farmas es ya rutinaria; forma parte de su plan de negocio y saben que es la forma más rápida y sencilla (quizá no barata) de aportar dosis de I+D+i.

Pero de ahí a poner en duda si las pymes biotecnológicas, que suponen la gran mayoría del sector en España, podrán sobrevivir sin la presencia directa de una Big Pharma, hay un trecho. Quizá Poncela, en parte porque dejó caer la frase y no la razonó, se pasó tres pueblos. Desde luego, si lleva algo de razón, mal pinta la cosa para el aún incipiente sector biotecnológico.

Poncela completó su discurso con otras dos preguntas con fondo, complejas, para leer entre líneas "¿Están dejando las farmacéuticas a las biotecnológicas la investigación más básica, limitándose a investigar en fases avanzadas? ¿Es la medicina personalizada la que va a permitir que la biotecnología le dé a la farmacia lo que necesita?" Responderlas me llevaría varias entradas de este post, y no sería muy útil ya que sería una mera opinión de aficionado. Sólo digo que lo que concierte a la primera pregunta puede marcar el devenir de los próximos años, y, con respecto a la segunda, añadir que la mdicina personalizada aportará todo su potencial a la medicina cuando el SNS esté preparado para acogerla. Aún no lo está, creo.

Poncela dio una ligera impresión, por alguno de sus comentarios en la presentación del Informe Asebio, de querer estar como Gary Cooper ...

Pero no se quedó ahí Poncela. Sólo unos minutos después, dijo: "Creemos que a nuestra industria farmacéutica no le interesan las biotecnológicas". Soltó esta pequeña bomba cuando hablaba del lanzamiento del Programa Innvierte, que persigue promover la innovación empresarial mediante el apoyo a la inversión de capital riesgo en pymes de base tecnológica o innovadoras. Vino a decir que la recepción del Programa no había sido lo esperado por la Secretaría de Estado de I+D+i (puede ser por mil motivos), pero el mensaje que caló, por la literalidad de su frase, no fue precisamente agradable.

Carmen Vela, secrtaria de Estado de I+D+i, que lleva media vida formando parte de la biotecnología española, entró en la sala minutos después para cerrar la presentación del Informe Asebio. Para quien guste, recuerdo aquí la entrevista que le hice hace 3 años, cuando, estando en Ingenasa, entró en la presidencia de la Sociedad Española de Biotecnología (Sebiot): "En biotecnología, no crecer significa retroceder".

Su charla fue una mezcla de realismo y optimismo (más de lo primero que lo segundo), pero eso es ya otra historia. Quizá después le contaron las palabras de Poncela; no tengo muy claro qué cara pondría, pero imagino unas palabras entre ambas para pulir, en un futuro, este tipo de declaraciones.¿No?

Jose

Por cierto, el post va escrito desde Aranjuez, donde ando cubriendo uno de los cursos de verano. Presente y futuro de la sanidad, casi nada...Igual cuento algo por aquí ;)

martes, 2 de julio de 2013

De inicio, un viaje a Bilbao: innovación, gasto y medicina personalizada entre amigos

Saludos desde esta primera entrada de mi nuevo blog, que he llamado "qué me cuenta twitter" porque mi mayor cambio a escala profesional  en el último año ha sido mi relación con este mundo virtual, que me está dando mucha vidilla. Como yo antes tenía un blog de viajes en Diario Médico, voy a hacer una transición entre ambos blogs y esta primera entrada versará sobre mi visita a Bilbao este fin de semana, invitado por el Instituto Roche, para asistir a un seminario para periodistas sobre innovación sanitaria, medicina personalizada y gasto sanitario (ver noticia con palabras del consejero vasco de Salud, Jon Darpón).

Jon Darpón, consejero vasco de Salud, y Jaime del Barrio, director del Instituto Roche, en la jornada celebrada en Bilbao

  

Para los curiosos, algunos de los participantes: Además del citado Darpón, que abrió la jornada, estuvieron, entre otros, Cristina Avendaño (exdirectora de la Aemps y farmacóloga clínica en el Hospital Puerta de Hierro), María Aguirre, (directora de I+D+i del Gobierno vasco), Guillermo López Vivanco (jefe del Servicio de Oncología Médica en el Hospital de Cruces) y Ana Clopés (directora de Farmacia del ICO). Junto a ellos, una veintena de periodistas sanitarios y económicos, desde los más clásicos hasta los más jóvenes.

La jornada estuvo muy presente en twitter con el hashtag #IRPrensa2013. Participantes, periodistas y algunos tuiteros de mi TL dieron vida a la discusión. Vaya por delante que Jaime del Barrio, jefe del Instituto Roche, es tuitero de pro (@jaime_delbarrio), y que varios de mis colegas del gremio también dominan sobradamente los 140 carateres, lo que hace más amenas estas citas. Lo mejor de estos viajes, trabajo puro y duro al margen, es compartir tiempo con los colegas de profesión, solucionar el mundo y compartir problemas y soluciones al alcance (o no) de nuestra mano. Buscando el periodigno...

Forges, para variar, dando en el clavo



Aquí, la info que saqué del encuentro


Sobre la posibilidad de que la innovación y las nuevas tecnologías aporten a la mejora y sostenibilidad de este sistema sanitario tan frágil que nos está tocando vivir, aquí van unas pocas ideas extraídas de la jornada.

Primero: ¿Qué hay que introducir en el sistema, cómo y quién debe decidir qué entra y qué sale? Quizá esté todo dicho, pero el problema es que no está hecho. Llevamos años escribiendo sobre el famoso NICE británico, que nos llena la boca y que nos hace sentirnos orgullosos al pedirlo. Varios ponentes a los que he escuchado este fin de semana han dicho algo muy lógico: dejémonos de NICE y de incluir más agencias evaluadoras, que ya tenemos demasiadas. Quizá haya profesionales capaces de decidir con la mitad de las herramientas de las que ahora disponemos: ¿cierto?  Ahí queda sobre la mesa. "Basta ya de evaluar y reevaluar": ¿Os suena? Que sea una  realidad y que se encargue de ello quien debe; aún no sabemos dónde vamos, por lo que las preguntas ganan por goleada a las respuestas.

Segundo: Hablamos de pacientes empoderados y de pacientes conocedores de la problemática del SNS, pero también de pacientes dejados de lado y de pacientes que no comprenden qué sucede a su alrededor. De nuevo, basta de palabras: hechos. En el cómo está la clave, y yo me pregunto cómo integrar al paciente, por ejemplo, en el debate de qué debe financiarse y qué se debe aportar en el SNS. Dudando de la respuesta, pero no de la inteligencia del ciudadano y usuario del SNS, pregunto: ¿Está el paciente preparado para decidir? ¿Han de ser su voz las asociaciones de pacientes? ¿Los partidos políticos? ¿Los médicos que deberían conocer sus necesidades?  ¿Ellos mismos, de forma individual?

Preguntémonos otra cosa: ¿Votaría que sí una mayoría representativa de los pacientes a eliminar del SNS varias prestaciones sanitarias y tecnológicas? Contesta tú, lector: elige diez conocidos, no directamente relacionados con el SNS, y sugiéreles eliminar fármacos científicamente prescindibles, tecnologías claramente obsoletas, centros de salud presuntamente prescindibles o quirófanos y plantas hospitalarias cerradas en verano. ¿Qué respondería la mayoría? ¿Sería su respuesta un impulso a la sostenibilidad del SNS o un fomento del inmovilismo que nos pierde? Sea como fuere, escuchémosle y valoremos. El paciente merece más voz: porque ha de ser así y porque, además, se lo gana día a día.

Tercero: Hemos hablado mucho este fin de semana en Bilbao de responsabilidad periodística. Sin duda, a los medios se nos va la mano con la generación de expectativas. La medicina personalizada está aterrizando, pero no acaba de consolidarse, por varios motivos. Mientras se trata de mejorar en estrategias de implantación, formación de profesionales, eliminación de barreras legales, políticas, económicas y sociales, no cesan los titulares en los medios con biochips de dudosa eficacia y coste-efectividad, fármacos aplaudidos a bombo y platillo con resultados sólo en fase II, y compras de tecnologías hospitalarias cuando el SNS está cerca de la ruina.

¿Aprendemos los periodistas? No siempre. ¿Aprende el lector? Sí, pero aún muchos siguen creyéndose que hay panaceas para curar el cáncer o el Alzheimer. Nosotros, quizá sin quererlo, les seguimos ayudando en su credulidad. Además de la tendencia a cierto sensacionalismo, hay otra grab cuestión: el periodismo sufre de forma inherente dosis de ideología que difuminan la objetividad, y este problema está ahora más presente que nunca.

El menda, en el centro, con cuatro colegas del gremio periodístico sanitario que nos ilustraron en Bilbao con un contrapunto de los medios a las charlas de los ponentes

 
Lo mejor de estos viajes es, al margen de lo que sacas de curro, compartir tiempo con los colegas del gremio periodístico. Reencuentros, charlas, risas, un par de pintxos, algún que otro gin-tonic...No es sólo ocio, es tiempo compartido con quienes se dedican más o menos a lo mismo que tú. Mirar alrededor y empaparse, también de sus colegas-amigos-competencia, es una de las cosas más inteligentes que puede hacer el periodista.

No quiero alargarme en este mi primer post. Sólo quiero terminar animándome a mí mismo a nutrir con regularidad este blog. Con twitter de gancho, pero hablando de cosas variopintas, con aliños musicales, deportivos y cinéfilos, pero con la sanidad y el periodismo de hilo conductor. Quienes me conocen saben que no sé vivir sin escribir y, aunque lo hago día a día en el curro, esto será una nueva vía de escape. Alea iacta est...

Jose