domingo, 3 de enero de 2016

Un repaso cualquiera al 2015

Vamos con el consabido repaso del año. Sí, llego tarde, perfecta metáfora de mi relación con este blog desde hace meses. No me da la vida, como conté en mi último post del año.

He empezado 2016 como acabé 2015, desordenado, así que este post va a ser una mera enumeración de algunas cosas, sólo algunas, que me marcaron el año pasado. Me dejaré muchas, claro, pero es lo que tiene escribir un post a vuelapluma, algo que también tiene su gracia.

La aparición de Principia, un magazine de divulgación cultural y científica, confirma el buen estado de la comunicación en ciencia en los últimos años, como ya conté en esta entrada. La gente de Principia, comandada por @eroyuela, ha tenido, además, la gran idea de publicar también Principia Kids, destinada al público infantil. Ambas las tengo en casa y puedo dar fe de que merecen la pena. He puesto mi granito de arena siendo mecenas del proyecto, así que la satisfacción es doble.

Haceos con ellas. Merecen la pena

Mi premio a la mejor novedad bloguera del año 2015 es para @RaulCalvoRico, que empezó el 1 de enero del año pasado a nutrir su Medicina en la cabecera con emotivas historias del día a día de un médico de Familia que te llegan muy dentro. Más que recomendable.

No puedo dejar de hablar de la paliza que nos dimos mi compañera @lauragibanes entre noviembre y diciembre y yo con el especial pre-elecciones generales en @DiarioMedico, que cristalizó en mil acciones que podéis ver en los hashtag #EleccionesDM y #MiPrioridadEnSanidad. Sudamos tinta y conocimos bien nuestros límites, pero quedó chulo. Muchos nos ayudaron a que el trabajo luciera. Gracias.

Mi disco del año 2015, y son muy subjetivo e imparcial, es el último de Iron Maiden. Una maravilla, a la altura de algunos de sus discos ochenteros, y sin dudo el mejor de este siglo, compitiendo con su Brave New World de 2.000. El tiempo dirá si llega a pisarle los talones a sus Powerslave y Number of the Beast. Por supuesto, ya tengo mi entrada para verlos en Madrid dentro de unos meses.

 Tears of the clown, del Book of Souls de Iron Maiden. 
Dedicada, por cierto, al fallecido Robin Williams.

Más música, en este caso en directo. Por fin vi a los Kiss, en el Palacio de los Deportes de Madrid. Una menos en la lista de grandes del rock duro pendientes (no me quedan muchos...). ¿El concierto? Bastante bueno, pero, salvo algún pasaje, no me emocionó como me esperaba. ¿Mereció la pena? Claro.

Kiss y su Rock and roll all nite

Como siempre, he leído mucho pero menos de lo que me hubiera gustado. Ha sido un año de trilogías: me he leído La Trilogía del Baztán, que va de más a menos y finalmente no me ha dejado un gran poso, y Millennium, que me ha tenido pegado al ebook y que me parece un señor best seller, un par de escalones por encima de la mayoría de sus homólogos superventas.

También me leí, meses antes después de su muerte el pasado 28 de diciembre, la autobiografía de Lemmy Kilmister (cantante de Motörhead), un desenfreno en toda regla bien aliñado con algo de culturilla musical.

Vaya pérdida la de Lemmy.
Una forma de conocer su desquiciada vida durante 70 años

En abril del año pasado estuve en el Congreso de la ANIS, Asociación Nacional de Informadores de la Salud (@anisalud), en Oviedo. Estuvo muy bien, la verdad. Mucho curro de día y buen networking nocturno cerrando algún que otro bar. Aquí os dejo la mesa redonda en la que participé, en la que hablamos de medios de comunicación y crisis del Ébola.

Hablando en Oviedo, con la gente de la ANIS, de cómo se reflejó en los medios la crisis del Ébola.
No estuvimos muy afotunados, vaya. 

Poco cine he visto. Con lo que yo era. Me quedo con esa pequeña maravilla que es Inside out, de la gente de Pixar. Por cierto, que hace unas semanas sacaron un corto que continúa una de los orgumentos de la peli original. Para variar, genial.

Riley's first date. Échate unas risas...

No puede faltar en este post todo el tiempo que me ocupó en 2015 la Asociación de Comunicadores de Biotecnología (@acbiotecnologia). Hicimos nuestro primer congreso nacional y salió bastante bien, la verdad, dentro de nuestras posibilidades. Puedes leer aquí un resumen de cómo fue, vía @lluismontoliu y @jcestebans. Ya que se movió bien por redes sociales, también hicimos un storify, vía @itato. Mucho por hacer para este año. Ganas de seguir dándole vida a la AcB.

Para acabar, dejo un enlace a uno de los temas de curro que más me gustó hacer en 2015, sobre hashtag sanitarios y su alcance. Lo podéis leer aquí en Diario Médico y también podéis echar un ojo al post que dejé el respecto.  

Huelga decir que en 2015 hice muchas más cosas, y que me pasaron otras tantas más. Escuchar las primeras palabras de un peque y ver sus primeras caídas al intentar andar no tiene precio, claro. Vivir con una recién estrenada periodista freelance autónoma (que, además, tiene un alter ego 2.0 y se desdobla en @cibermadres y en este blog), tampoco. Pero hasta aquí llega este post... A darle duro al 2016.


martes, 15 de diciembre de 2015

Colapsado

Empiezo a ver la luz al final del túnel, pero llevo un par de meses en los que la vida me lleva, me puede, me supera. Esto, entre otras muchas cosas, se ha traducido en un semi-abandono de este blog: 2 post en los últimos tres meses. Sirva esta entrada de desahogo personal (que también para eso están los blogs) y para dar difusión a algunas de las cosas que han hecho que en las últimas semanas mi nivel de estrés, agobio vital, desconexión social y saturación mental alcancen cotas insospechadas.

Uno de estos días -si consigo escaparme de minivacaciones- acabo así.

Mucho curro. Eso siempre. El caso es que, hace un par de meses, se nos ocurrió a mi compañera en Diario Médico @lauragibanes y a un servidor hacer un especial de política sanitaria sobre las elecciones del 20-D. No buscábamos nada muy complejo, porque ya bastante liados andamos con el día a día, pero el caso es que, por unas o por otras, acabamos embarcados en una empresa que, ahora que ya casi hemos concluido, nos ha dejado tan satisfechos como extenuados y rayanos en la locura laboral. En #EleccionesDM podéis echar un vistazo general.

Aquí os dejo algunas cosas que nos hemos currado. Desde este enlace podéis acceder a toda la información sobre el debate en el que enfrentamos a 4 políticos (PP, PSOE, Ciudadanos y podemos) con diez representantes del sector sanitario (OMC, Facme, Semfyc, Semergen, SEMG, Sedisa, CEEM, IDIS, Médicos del Mundo y Plataforma de Pacientes). Hay muchas fotos y va con vídeo. Costó una miaja organizarlo (aquí la mayor parte del mérito corresponde a mi compañera). Encuentros digitales, análisis resumidos de los programas sanitarios electorales, casi diez debates electorales cubiertos...En un mes quizá hayamos hecho 50, 60, 70, qué se yo, noticias sólo vinculadas a las elecciones.

También hemos conseguido (grande de nuevo mi compañera) que Mariano y Pedro (los que, piensas, sí) nos respondan a un cuestionario de respuesta rápida con 20 preguntas sobre la actualidad sanitaria. Aquí, el resultado. En tono menos oficial, enganchamos a diez de los profesionales blogueros 2.0 más reputados del sector sanitario, para que nos escribieran un post con #MiPrioridadEnSanidad. Por cierto, que puedes colaborar contando en twitter, uilizando este hashtag, qué es a tu juicio lo más urgente para mejorar el sistema sanitario. Ya lo ha hecho mucha gente ;)

En mi calendario del curro apunto algunas de las cosas que debo hacer...
Aquí hay sólo unas pocas de las del mes pasado

Al margen del curro (a todo lo citado anteriormente añádele el volumen rutinario de trabajo) hay una cosa que me está dando muchas alegrías, pero que me ha tenido algo más que tensionado tras el verano. Un puñado de locos amigos y conocidos fundamos hace algo más de un año la Asociación de Comunicadores de Biotecnología (AcB). Hacemos todo el ruido que podemos, y hace unos días hemos celebrado nuestro I Congreso Nacional, #BioComunica15.

No sabéis (o quizá sí) el carajal que supone coorganizar un congreso. Me quito el sombrero con varios de mis compañeros en la AcB. Cada uno tenemos nuestro curro, familia, vida social y ocupaciones múltiples, así que montar un congreso (con un programa bien majo, todo sea dicho) en pocos meses nos ha supuesto un esfuerzo del 15. Eso sí, bien satisfechos que nos hemos quedado: todo salió muy bien y la recepción fue buena. Casi acaba con mis nervios ;)

Por si os interesa, aquí os dejo un resumen de lo que dio de sí BioComunica15 y el storify para que veáis la repercusión en redes sociales.

Moderando una de las mesas del congreso BioComunica15
 
Como entre Diario Médico y la AcB me sobraba tiempo para tocarme las narices, en el curro me ofrecieron hacer un curso de redes sociales, periodismo móvil y edición de vídeo (lo cual se agradece mucho, por cierto). Online. Pues bien, el curso me está gustando mucho, y estoy aprendiendo, pero cuesta aprovecharlo cuando sólo tienes las noches para dedicarle tiempo a un aprendizaje y un desarrollo que requieren de muchas horas. 

Aquí ando estos días, entregando trabajos como puedo, leyendo bibliografía en la medida que buenamente soy capaz, respondiendo en foros, aportando contenidos, y manejando decenas de aplicaciones móviles que todo buen periodista 2.0 (3.0, 4.0, 5.0...) debe conocer y manejar. Es un poema verme a la 1 de la noche, medio dormido, trasteando con periscope, swarm, hyprlapse, phonto, layout... El curso acaba a finales de enero. A ver si llego.

En éstas ando estos días. Sencillo, ¿eh?

Básicamente, son estas tres patas (especial elecciones, congreso de la AcB y curso online) las que se han sumado en los últimos meses a mi ya de por sí ajetreada vida, y la han acogotado tanto que hay días en que pienso que no doy más, y que el chicle se va a romper de tanto estirarse. Pero, oye, que no se rompe. Y que no se rompa...

El caso es que aquí seguimos... #EleccionesDM ya está muy desarrollado (continuará tras el 20-D, claro), BioComunica15 ya se ha celebrado, y sólo me queda poder con el curso online para volver, espero, a mi vida estresante de antes. Entre otras cosas, espero poder sacar un rato para escribir mi (quinta, creo) colaboración con Canciones de buen rollo, simpar blog en el que de vez en cuando vierto mis desvelos melómanos.

Porque, oiga, todo suma y el vaso amenaza con desbordarse. Que uno (y esto que viene a continuación nos pasa a muuuuchos) tiene una pareja que también está hasta arriba (freelance y trabajadora autónoma, échale), dos hijos pequeños que no siempre regalan noches apacibles, amigos tristemente descuidados, aficiones más que desatendidas, inquietudes en obligado stand by...

Pues nada, que siga el rocanrol. Pero con alguna balada, por ejemplo de los Scorpions, que de verdad que no doy más de sí. Lo justo para acabar este post casi a la 1 de la madrugada ;)








martes, 1 de diciembre de 2015

Organizando un congreso: #BioComunica15, biotecnología y comunicación

Hace algo más de un año, presentábamos en sociedad la Asociación de Comunicadores de Biotecnología (AcB). Pasados unos primeros meses de trabajo interno, a lo largo de este año hemos consolidado actividades, especialmente los #cafebiotec y los #beertechnology, y hemos dedicado bastante tiempo, en especial tras el verano, a poner a punto el primer congreso nacional de la asociación. Y oiga, que ya somos unos cuantos socios, más allá de los fundadores ;)

Hemos hecho muchas otras cosas, pero hoy he venido a hablar de nuestro libro. El congreso, vaya.

Se celebrará el 11 de diciembre en el Parque Científico de Madrid (PCM), a cuya gente, por cierto, y especialmente a Susana, le debemos unas cuentas cañas por su ayuda en todo este camino. Es un viernes, empieza a las 9:30 y acaba sobre las 18:00. El programa ya está cerrado, salvo sorpresas, y la verdad es que nos ha quedado bastante apañado. Aquí podéis echarle un ojo al contenido. Para apuntarte, tardas un minuto en hacerlo desde aquí. Venga, que yo creo que merecerá la pena.


Chulo el programa (si lo veis...), ¿que no?

Nos acompañarán, entre muchos otros, los colegas de la ANIS y la AECC y la gente de la patronal de bioempresas Asebio, que abrirán fuego poniendo sobre la mesa los retos para mejorar la comunicación de la biotecnología en España. Después, a lo largo de todo el día, ponentes de lo mejorcito del sector nos echarán un cable para desgranar estos retos en varios ámbitos de la comunicación: medicina personalizada, financiación de la bioeconomía, creatividad en la divulgación, el día a día en los centros de investigación, la realidad de los medios de comunicación...

Tenemos varias guindas: una charla con el caso práctico de la comunicación en el CSIC, una despedida entre risas (científicas) con la gente de Famelab, una cena final abierta a quien guste para comentar la jugada entre cervezas (que se celebrará en la sede de la escuela de negocios Aliter, a la que, por cierto, también le debemos mucho en el último año)...

En el congreso hablará mucha gente buena. Varios de ellos amigos: Óscar Menéndez, Ainhoa Iriberri, Xavier Granda, Dani Mediavilla... Y, para rematarlo, hasta yo modero una de las mesas: algo malo tenía que tener el congreso ;) Por cierto, el hashtag para seguir los prolegómeno del congreso, su minuto a minuto, y lo que surja después, es #BioComunica15.

No os entretengo más. Si te interesa, estás libre en Madrid ese día y si puedes desprenderte de unos pocos euros, nos vemos el día 11 en el congreso. Nos vendrá de lujo cualquier difusión, así que, si lees este post y tienes afinidad por la divulgación científica, por la comunicación y la biotecnología, dale un meneo a esta entrada, o al programa del congreso, o a la asociación en sí.

Que sí, que ya dejo de pedir y de vender la burra ;) Hasta otra...



domingo, 4 de octubre de 2015

Homeopatía: O jugamos con las mismas reglas...


Este viernes estuve en un debate sobre homeopatía, organizado por la Fundación Aldebarán con la colaboración de Boiron. Debo decir, por cierto, que el acto estuvo ligeramente inclinado a darle una oportunidad a la alternativa ideada por Samuel Hahnemann hace un porrón de años. Dos detractores y dos defensores de la homeopatía debatieron sobre esta alternativa, con resultados conocidos: falta de acuerdo y dificultad para conciliar opiniones y extraer resultados positivos para la ciencia y la medicina. Sin reglas compartidas, sin igual evaluación y sin regulación homogénea, el debate tiende a ser fútil.

No voy a hacer una apología del #NoSinEvidencia, ni a criticar la homeopatía. Baste decir, aunque huelga para quien me conozca, que estoy a favor de lo primero y, a día de hoy, en contra de lo segundo. En twitter, con el hashtag #debatehomeopatía, puedes hacerte una idea de lo que se dijo en el debate (aunque no fuimos muchos los que lo utilizamos). Me ciño a un resumen de lo comentado.




El médico de Familia Vicente Baos, el bioquímico José Miguel Mulet, el también médico Sergio Abanades y el investigador británico Peter Fisher (los dos primeros como detractores, los dos segundos como defensores) intentaron aportar luz entre la polémica. Poco acuerdo: ambos 'frentes' defienden evidencias científicas, pero la falta de regulación, evaluación y uso de reglas compartidas dejan a la homeopatía en una posición compleja, en una "nada en busca de explicación", como dijo Baos.

Evidencia es la palabra clave y la que más desencuentro genera; hasta que los resultados publicados por la homeopatía no logren apoyo de la evidencia científica que sirve de base a la medicina moderna, parece difícil el consenso clínico que la vea como alternativa válida. Si demostrara funcionar según los parámetros exigidos a las demás opciones terapéuticas, no serían pocos (no todos) los que la acogerían, con mayor o menor escepticismo, como bien se ha admitido en el debate. Lo que tiene poco sentido es que, con toda la controversia que genera, con un rechazo mayoritario entre clínicos y sin demostrar todo lo que debe, esté disponible tan fácilmente.
 
Baos abrió fuego en el debate, negando base científica o terapéutica a la homeopatía, tachándola de "pseudociencia, aunque se vaga de herramientas de análisis científico". Matizó que quizá no se puedan negar sus beneficios (similares s los del placebo, por ejemplo), pero dijo que carece de base clínica. Y dejó un recado al Gobierno: "O es pusilánime o es ignorante", en referencia al proyecto de regulación propuesto por Ana Mayo y abandonado hasta el momento. Tema que, por cierto, no se tocó en el debate: una pena.

Abanades, por contra, cree que la homeopatía acumula evidencias comparada con placebos, en ciencia básica, modelos animales, celulares e in vitro, e incluso reproducidas en voluntarios sanos: "Hay ensayos clínicos que demuestran su eficacia, aunque sean estudios pequeños que deban ser reproducidos. Hay más que indicios".  Y continuó: "En estudios observacionales, los pacientes funcionan más o menos igual que con la medicina convencional, pero con menos visitas médicas y menos necesidad de utilizar medicamentos convencionales". La entiende como complemento y elemento integrador, "siempre utilizada por  médicos y mediante el rigor científico".

Aquí puedes leer, el estudio más citado en el debate por los defensores, un Plos One sobre homeopatía VS fluoxetino en mujeres posmenopáusicas con depresión, publicado este mismo año. Que cada uno saque sus conclusiones... Añado enlace a la Cochrane, que también fue muy citada en el debate.


Joaquín Casariego, de la Fundación Aldebarán, con los cuatro participantes en el debate:
Vicente Baos, José Miguel Mulet, Sergio Abanades y Peter Fisher.

En su turno, Mulet incidió en los métodos que utiliza la medicina para incorporar armas terapéuticas: "Si cumpliera con todo lo que se le pide a otro medicamento, será una herramienta más. Pero no lo cumple". Pidió lo lógico, "jugar con las mismas reglas", y criticó que los métodos homeopáticos "funcionen al revés que los médicos: comercializan y luego hacen estudios, en vez de estudiar, evaluar y comercializar". En su opinión, algo que admitió en parte Fisher, la homeopatía se basa más en demanda y apoyo social que en evidencia clínica.

Fisher cree que hay un problema, y no le falta razón: "El debate genera más humo que luz". Pidió concentrarse en hechos, y defendió evidencias en torno a los efectos a largo plazo de las diluciones de principio activos que sustentan la práctica homeopática. Además, cree que "es falsa la no existencia de evidencias en estudios comparativos con placebo". Si se utilizan con medicina convencional, "hay pruebas consistentes de eficacia, reflejadas en los sistemas sanitarios alemán y francés, por ejemplo". 

Buena parte del debate con desencuentros quedó protagonizado por la validez, o no, que los participantes conceden a estudios publicados. Diseño, sesgo, selección, tamaño muestral, reproductibilidad… Son algunos de los aspectos que pidió Baos en estudios sobre homeopatía. También recordó que (por lo general) sólo se aprueban los fármacos que demuestran mecanismo de acción, algo que la homeopatía no ha logrado demostrar. Sobre los posibles resultados en conjunción con la medicina, negó eficacia, y dijo que son la labor farmacológica y las ganas de curación del paciente lo que realmente dan los resultados.

Abanades, por contra, ve "hechos contrastables: la homeopatía ultradiluye en medicamento, se controla con placebo, se publica en revistas de amplio impacto, con metanálisis, da resultados claramente diferenciados del placebo". La epigenética y la neuroimagen, añadió, pueden ayudar a entender los hipotéticos efectos de la homeopatía: hay demostración también in vivo". Reconoció no saber qué pasa en el proceso de hiperdilución, "áreas grises  de conocimiento", pero defendió "claras pruebas de mecanismo de acción".

¿Conclusiones? No muchas, la verdad. Unos creen, otros no, y la razón científica parece seguir, hasta que se demuestre lo contrario, con éstos últimos. 

Por cierto. ¿En qué situación queda el paciente?

lunes, 28 de septiembre de 2015

Llueve sobre mojado. Palabra de gurú: "En 20 años no habrá Alzheimer"

Ahí va un post con una semana de retraso. No me da la vida, qué le vamos a hacer. Pero es que, oiga, #NoSinEvidencia.

No me voy a extender mucho, ya que llueve sobre mojado sobre lo que voy a contar. Hace algo más de una semana, el primer número del nuevo dominical de El Mundo, Papel, incluía una pequeña entrevista, a base de opiniones breves, con José Luis Cordeiro (he aquí su curiosa web), "gurú de las tecnologías del futuro". Vaya por delante que les deseo muchos éxitos a mis colegas de Papel; pero creo que, en este caso particular, no ha  estado muy acertados.

El caso es que Cordeiro, en una suerte de entrevista exprés, y sin dar muchas explicaciones al respecto, deja sentencias como "en 20 años no habrá ni parkinson ni alzheimer", "la calvicie va a tener cura en cinco años, máximo 10", o "la vejez será una enfermedad curable". Por cierto: Cordeiro es, de formación, ingeniero mecánico por el MIT.

Tuit con la entrevista al gurú Cordeiro. Ojalá lleve razón, pero...
  
Aquí puedes leer la entrevista completa, con sus diez titulares. Por cierto, no es la primera vez que Cordeiro lanza tan prometedores mensajes.

Ale, ya está. Ahí queda. Lo de no generar expectativas en medicina, ya, si eso, para otro rato. Creo que el señor Cordeiro se equivoca en las formas (y creo que también en el fondo; aunque ojalá lleve razón y en dos décadas no existan las enfermedades neurodegenerativas) y olvida que lo de prometer a lo loco, en sanidad, no está nada bien.

Tampoco me parece muy acertado que un medio de comunicación publique esta página sin muchas más explicaciones: mi humilde opinión es que, en periodismo, uno se debe cuidar de cómo, cuándo y por qué se da voz a las personas, por muy gurús que puedan ser.

Para ser sinceros, cada uno de los tres citados titulares viene acompañado de una muy breve explicación.

  • Sobre la hipotética curación del Alzheimer y el Parkinson, dice esto: "Gracias a los avances en la biotecnología genética se van a prevenir la mayoría de enfermedades. La primera secuencia del genoma, en 1995, costó 1.000 millones de dólares. En 2025 costará 10 dólares y se hará en un minuto". 
     
  • Sobre la calvicie, añade: "No va a ser con champús ni crecepelos, sino gracias a la investigación en células madre. Hay investigadores que ya han logrado crear nuevas células capaces de recuperar el crecimiento del pelo en ratones y muy pronto será posible en los humanos".  
  • Y, sobre curar la vejez, esto: "Las mayores empresas de Silicon Valley se están volcando en investigar cómo frenar el envejecimiento celular. Ya hay ratones que viven tres años, que equivale a 300 en humanos. Se ha triplicado su esperanza de vida en un laboratorio".

Otra de ratones y hombres, vaya. ¿Que lo hemos conseguido en laboratorio? Venga, las campanas al vuelo: muy pronto, en sus hogares. Que no. Que con estas cosas hay que tener más cuidado. Si este gurú quiere opinar así, es muy libre de hacerlo. Que se le dé altavoz en un medio de comunicación que van a leer millones de personas (y no todas van a ser científicos, por cierto), me parece de una ligereza rayana en el error. ¿No?

PD: Lo de "curar la vejez" llevaría a otro debate en el que no me voy a meter en este post. Como decía América Valenzuela en conversación tuitera, hay una corriente científica que apoya esta forma de pensar. También, como dejaba caer Mónica Lalanda, es una forma de entender la medicina que no gusta a muchos médicos.

lunes, 14 de septiembre de 2015

¿Regular lo que no demuestra evidencia? El ejemplo de los cigarrillos electrónicos y la homeopatía

Hace unos días me llamó la atención que una sociedad científica criticara los cigarrillos electrónicos, pidiera limitarlos, dijera que no han demostrado utilidad sanitaria, dejara caer su posible toxicidad asociada, y solicitara que no puedan venderse en farmacias. Hasta ahí, normal. Pero, al mismo tiempo, la sociedad recomendaba literalmente "que el cigarrillo electrónico se regule como producto terapéutico". Con ello han titulado muchos medios, llevando, creo, a error al lector de a pie. ¿No suena a que se aplauden las posibilidades medicinales del cigarrillo electrónico?

Lo que realmente quiere esta sociedad científica es que los cigarrillos electrónicos entren en un proceso previo a la regulación. Vigilarlos y evaluarlos, para que deban pasar más controles y tengan que demostrar su hipotético y dudoso beneficio sanitario, confiando en que, durante este proceso, no lo hagan y, finalmente, no sean declarados de utilidad terapéutica. Es una suerte de paradoja: pido regular algo que, intuyo, fracasará en su intento de demostrar utilidad y eficacia, para que luego se prohíba.

¿Qué conclusión sacas de este titular? Falta claridad en algunas notas de prensa...y cuidado en algunos medios

¿No recuerda esto al proceso (parado) de regulación de los homeopáticos? El Ministerio dijo hace ya unos años que quería regularlos para tenerlos controlados, ver si son eficaces o no, y actuar en consecuencia (¿retirarlos? ¿avalarlos?). Incluso la industria homeopática aplauduó el paso, sin saber si impulsaría su negocio o si lo derrumbaría. Como el borrador de orden ministerial dio alguna vuelta (aquí puedes leerlo entero) y no es excesivamente claro ni concreto, hay quien cree que, al entrar en proceso de estudio y regulación, podrían encontrar algún resquicio para seguir campando por el mercado, quizá incluso con beneplácito de las Administraciones. Quién sabe, visto lo visto. Al hilo, muy recomendable este post que se publicó en Naukas. Por cierto, el borrador, y lo que parece que pretendía regular, siguen en el cajón, mientras la homeopatía sigue en muchos estantes.

Lo que quiero decir es que todo esto debería ser más sencillo. ¿Tenemos un pruducto del que aún no hay evidencia, como los cigarrillos electrónicos y la homeopatía -salvando todas las diferencias entre ellos-? Pues que no esté en el mercado, o que, si puede estarlo por marañas legales y/o burocráticas, que esté fuertemente restringido y muy controlado. Más aún si, como en el caso de los cigarrillos electrónicos, hay indicios de toxicidad, aunque algunos estudios, como éste que investigadores del CSIC publicaron hace unos días, concluyan que esta alternativa daña menos el organismo que el tabaco.

Con los homeopáticos no hay, en principio, toxicidad per se, aunque sí una falta de evidencia sobre beneficios, vista la ausencia de estudios (validados y replicados) que apoyen su causa. Esto es lo que yo opino, aunque hay quien defiende lo contrario y lo documenta, como sucede con este informe avalado por las Universidades de Zaragoza y Barcelona (y por Boiron). Aprovecho para decir que soy el primero en estar de acuerdo con evaluar lo que hay, para saber a ciencia (sí, ciencia) cierta su eficacia o ineficacia. También soy el primero en desear, con la información que tengo ahora, que los productos homeopáticos dejen de tener protagonismo en la medicina.

Informe de hace unos años. Difícil salir del sempiterno debate.
Unos dicen que hay ciertas evidencias, otros que ninguna.
Mientras, los productos en la calle, y una posible regulación en stand by

En ocasiones, tanto limbo y tanta publicidad sin evidencias lleva a confundir los productos homeopáticos no solo con complementos hipotéticamente beneficiosos frente a terapias de utilidad demostrada, sino como posibles sustitutos de éstas. Y pasan cosas como ésta, quizá el caso más famoso (y manido, todo sea dicho) de las consecuencias fatales que puede tener optar por terapias alternativas dejando de lado la medicina. 

Si, en vez de ser claros y cortar por lo sano, nos metemos en berenjenales y no dejamos claro si lo que queremos es prohibirlos, fomentarlos o dejarlos a su aire sin mojarnos el culo (sea homeopatía, cigarrillo electrónico, o cualquier aspecto sin evaluación ni datos científicamente comprobados), el resultado se traduce en desinformación y suspicacias, por mucho que la intención sea buena, mala o neutra. ¿No? 

martes, 1 de septiembre de 2015

Periodismo, ciencia y divulgación: el vaso medio lleno

El trinomio ciencia-divulgación-periodismo tiene sus idas y venidas. Tradicionalmente en España no hemos sido del todo duchos en explotarlo y en impulsarlo, aunque mucha gente lleva años y décadas dejándose la vida en ello. Unas veces el trinomio sale bien parado, otras veces no, pero este siglo nos ha traído una proliferación de ejemplos positivos, tanto en medios tradicionales como en experimentos afortunadamente provechosos.

Aun así, a veces llega la de cal, y para muestra, me he encontrado un botón al ponerme al día tras un agosto muy desconectado. Tal y como ha comentado en redes sociales su presentadora, América Valenzuela, hace unos días, el programa de divulgación científica de RNE-Radio 3, Ciencia al Cubo, deja de emitirse tras unas década en antena, parece que por falta de financiación. Una pena. En todo caso, América, referente en estas lides, ya ha señalado que seguirá divulgando ciencia, entre otros medios, en el recién nacido suplemento de El Mundo, Papel, y en M80.

Diez años de ciencia cúbica en RNE que tocan a su fin :(
 

A quienes nos gusta (y ponemos a veces nuestro granito de arena) que los medios hablen de ciencia, y que la divulgación gane peso, nos quedan muchos consuelos, aunque a veces pensemos que son oasis en el desierto y que los medios no prestan suficiente atención a la divulgación científica de calidad. Uno, recurrente por la novedad que supuso el año pasado, es Órbita Laika, que volverá en breve a TVE con una más que bienvenida segunda temporada, tras una primera con aceptable seguimiento y buenas críticas. Ganas de recuperar esos domingos-noche científicos.

A veces sale el lado oscuro, y nos seguimos encendiendo con cuestiones varias, como con la bola que algunos medios le dan a las pseudociencias. Otras, nos damos palmadas en la espalda por seguimientos globales y exhaustivos a ciertos temas, como pasó con las imágenes de la sonda New Horizons de Plutón, o estos días con la muerte del neurólogo y divulgador Oliver Sacks. También tratamos de poner al mal tiempo buena cara y alegrarnos, por poner otro ejemplo, con el reciente nacimiento de Principia, magazine científico que en noviembre tendrá segundo número, tras un primero salido en verano, y que surge gracias al empuje de sus creadores y a una campaña de crowdfunding que les ha permitido ver la luz. Y, cuando atizamos al sector público, busscamos clavos ardiendo y nos acordamos, por ejemplo, de lo bien que está saliendo el tema de la Agencia SINC, dirigida por la periodista Pampa García Molina. Su eslogan, la ciencia es noticia, habla por sí solo. Amén.

Pues sí: la ciencia es noticia.


También es una buena noticia que el nuevo medio del que más se habla en los últimos meses, El Español, haya fichado a dos grandes periodistas divulgadores en ciencia y salud, Antonio Villarreal y Ainhoa Iriberri. Todo ello (y muchos más ejemplos que aquí no cito porque hablo de los que sigo y me vienen a la cabeza) viene a completar un panorama en el que, por poner otro ejemplo, destaca el hueco que se ha hecho desde hace años el portal Naukas, dedicado a la divulgación científica aliñada de humor y con altas dosis de escepticismo.

También me gusta el nacimiento y evolución de Materia, medio de periodismo científico que surgió de los rescoldos de Público y que firmó hace un año una integración como sección de Ciencia de El País. Y el de Next en Voz Populi, dirigido por Antonio Martínez Ron, que también parió Fogonazos, padre de la blogosfera científica por estos lares. Y el de Hipertextual, que mezcla cultura, ciencia, tecnología... (en el que, por cierto, escribe Ángela Bernardo: no dejes de seguirla). Y el de...

Vamos, que hay muchos ejemplos para ver medio lleno el vaso de la divulgación científica, afortunadamente ligada en ocasiones al periodismo (sólo he citado algunos a vuelapluma, no se me molesten los obviados), aunque noticias como la desaparición de Ciencia al Cubo sean un jarro de agua fría y nos hagan torcer el gesto. Tratando de ver el lado bueno de las cosas, como los Monty Python, igual no estamos tan mal...

 Podemos ponernos negativos, pero también ver el vaso medio lleno...